🚀 Cuando se me da una oportunidad… (#7)
Boletín del 12/01/2025
Esta semana viene marcada por un hito muy importante para mí. Confieso que he estado nervioso e ilusionado como un niño pequeño y es que Mariano Villarreal se ha leído mi novela y le ha gustado. Para quien no lo sepa, es un señor que lleva en esto de la ciencia ficción muuuuucho tiempo. Su blog Literatura Fantástica ha cumplido recientemente 20 años y en ella cataloga y clasifica cada nueva publicación que se hace de este género. Además, es un estudioso del tema que se pasa su tiempo libre revisando hemerotecas y aflorando antiguas publicaciones. Es conocido también por sus reseñas y publicaciones en distintos periódicos. En resumen, es alguien que tiene un profundo conocimiento de la ciencia ficción, un incansable trabajador y alguien a quien admiro. Cuando me enteré que estaba leyendo mi novela fue un subidón para mí.
Recordad que no tengo el aval de ninguna editorial detrás, que no soy escritor ni tenía un mínimo relato publicado con anterioridad que le pudiera dar una pista de si lo que iba a leer le gustaría. En el fondo, esto vale para Mariano Villarreal y para cada una de las personas que han leído mi novela. Han arriesgado parte de su preciado tiempo libre a leer un libro de un desconocido que no sabían de antemano si les iba a gustar. Y yo no puedo estar más agradecido a todas esas personas que han hecho esa pequeña apuesta por mí.
Para ser honestos, he de contar que cuando lo publiqué y empecé a promocionarlo, se lo envié a quienes admiro. No para que lo promocionaran sino como una forma de agradecimiento por tantos años disfrutando con su contenido. Entre ellos se lo envíe a personas importantes para mí como Pere Estupinyà o a Wicho de Microsiervos. Y en el caso del Sr. Villarreal se lo se lo envié, además, por un sentido práctico, para que lo incluyera en su excelente web donde clasifica todas las novelas de este tipo que van saliendo.
Su reseña ha sido muy objetiva. ¿Por qué lo sé? Porque cuenta las cosas buenas, pero me da tirones de orejas con las malas. ¡Y encima sé que tiene toda la razón del mundo!
Voy a analizar su reseña de twitter porque es la primera que vi aunque también la he detectado en instagram y en facebook.
Empecemos
1. Sinopsis
Resume de una manera magistral el contenido del libro y es mucho mejor que la sinopsis que aparece en la trasera del mismo.
2. Trama
Aquí hay varias cosas que comentar. Parece que le ha gustado la trama y los personajes soñadores —me temo que hay mucho de mí en todos ellos— pero en el estilo dice que es «fluido, aunque no demasiado literario». ¿Y qué decir a esto? pues que tiene razón. Un amigo mío, que se leyó la primera revisión, me afeó con buen criterio que usaba frases cortas y empleaba mal las comas, y otro detectó enseguida mi laísmo, error que cometemos muchos madrileños. En sucesivas revisiones del libro corregí el tema de comas mal puestas y transformé a pasiva cada frase susceptible de error a fin de detectar y enmendar. En estas últimas revisiones hay muchos menos errores pero me temo que sí seguirán las frases cortas y el estilo poco literario. Esa parte no he aprendido aún a solucionarla.
Al tomar consciencia de este hecho me propuse mejorar como escritor, y en esas estoy. Me apunté a un club de escritores y cuando tengo un rato hago los ejercicios que nos corregimos entre nosotros. Por eso, de vez en cuando os encontraréis con relatos míos.
3. ¿Novela Solarpunk?
Cuando escribí la novela no tenía ni idea de qué era el Solarpunk. Por no saber, no sabía ni que existía ni qué era la ciencia ficción especulativa. Mucho me temo que no soy un estudioso de estas cosas, y solo soy un lector aficionado a la ciencia ficción. Pero una cosa que sí echaba de menos en la ciencia ficción actual era ese optimismo que se contagiaba en la Edad de Oro. Yo soy una persona optimista, idealista y soñador —muchos me tildarán de ingenuo— pero es inevitable que mi novela deje entrever mis ensoñaciones. Cuando me puse a promocionarla, descubrí que había muchísimas subclasificaciones para la SciFi, distopías, ucronías, hopepunk, solarpunk, grimdark, cyberpunk, steampunk… un lío. Y tenía muy claro en qué categorías no encajaba, pero no en cuales sí. Y quizás la que más me encajaba era «Solarpunk». Al tratarse de un libro en el que la ecología y el medioambiente tenían un peso específico, y se usaba la ciencia y la tecnología para solventar estos problemas medioambientales, se me ocurrió clasificarla así. Pero es verdad que no es la trama principal de la novela, solo el escenario donde transcurre.
4. Contagia ilusión
Jo, solo por esta frase me merece la pena haber escrito esta novela. En este momento mi ego rebosa llenando el suelo de toda la habitación. ¡Qué cosa más bonita e ilusionante! Es lo mejor que alguien podía decir de Mutagénesis Convergente.
Por favor, por favor, dejadme que la repita:
Me gustaría añadir que la obra me reprodujo las mismas sensaciones que cuando leía de chaval mis primeras novelas de Julio Verne, un texto repleto de ideas fascinantes y maravillas científicas del futuro (y aún queda espacio para varios romances y hasta desafíos matemáticos)
Mariano Villarreal
5. Sello comercial
Segundo tirón de orejas, y con razón. El desenlace, que a todo el mundo le gusta, resulta muy abrupto. De hecho, no son pocas las personas que, leyendo el libro impreso, veían que se acababan las páginas y pareciera que la trama no llevaba a ningún sitio. Luego, les ha entusiasmado, pero primero tenían esa sensación de callejón sin salida. Así que es verdad que se precipita de forma repentina y, tal vez, debería ampliarlo.
En cuanto a lo del sello comercial es todo un halago viniendo de alguien que valora y clasifica todo lo que se publica sobre este género de la ciencia ficción.
Yo también creo que debería estar publicada con un sello comercial y que es una pena que no lo esté. Lo tuve guardado en un cajón durante un año mientras fui ignorado por todas las editoriales que tenían abierta la recepción de manuscritos.
Nadie potente me respondió y de forma sistemática era ignorado. Los únicos que me ofrecieron contratos actuaban de forma sibilina y tras las llamadas telefónicas de esas editoriales tenía las mismas sensaciones con todas:
no se habían leído el manuscrito
no apostaban por mí ni por el libro
no arriesgaban nada
Explico estas últimas afirmaciones. Todos ellos me ofrecían publicar pero antes con una preventa. Si en la preventa se vendía cierta masa crítica de ejemplares seguían adelante con la publicación. Con ese número de ejemplares, que cualquier escritor puede vender fácilmente, se garantizaban cubrir sus gastos y lo que me transmitieron es la sensación de que nadie apostaba por mí, ni siquiera arriesgaban su tiempo en leerlo como ha hecho Mariano Villarreal. Eso me llevó a un profundo estado de ansiedad donde estaba nerviosísimo y terriblemente frustrado.
Dejé de hacer deporte, algo que debo hacer por prescripción médica, y me obsesioné con la ausencia de respuestas editoriales.
En aquel momento abrió recepción de manuscritos Ediciones El transbordador, una de las editoriales que más me gusta, y se lo envié. Pero los tempos de las editoriales para responderte y el estado de ansiedad que llevaba acumulado en aquel momento resultaban incompatibles entre sí, así que la retiré porque tras un año veía peligrar seriamente mi salud.
Debo añadir que fueron de las personas más serias y amables con las que he tratado, pero se dieron muchas circunstancias adversas al mismo tiempo: que ya estaba quemado, que otras editoriales me habían intentado engañar y que en ese momento tenía una opinión muy negativa de casi cualquier editorial. Gracias, Ediciones El Transbordador por poner algo de cordura en esa desolación en la que me encontraba.
Así que tomé una decisión y era que si alguien tenía que apostar por mí, el primero debía ser yo y decidí autopublicarme. Esa noche se acabó mi ansiedad y dormí a pierna suelta. Recuerdo bien el relax que sentí tras tantos meses sufriendo y por fin volvía a ilusionarme con un proyecto nuevo. Dejaba atrás aquello de perseguir a gente que me ignoraba de forma sistemática —bookstragrammers y reseñadores profesionales lo sigue haciendo, me temo— y me embarcaba en la aventura de publicarlo y eso no me generaba ningún estrés porque dependía solo de mí y tengo plena confianza en mis capacidades.
Ya sabía maquetar —ya lo había hecho antes muchas veces—, aprendí lo que no sabía y me puse manos a la obra haciéndolo todo: desde el diseño de la cubierta hasta la maquetación del libro impreso y del eBook.
Y aquí hay otro punto donde Mariano Villarreal tiene razón y es que soy consciente de que la novela merece una revisión y una cubierta profesional.
De hecho, hay una primera cubierta, que es la que tiene él, que fue mi primera aproximación y es muy mala. También hice una prueba para un libro con tapa dura con solapas del que solo existe un único ejemplar.
Como al final me decanté para la versión impresa por utilizar Amazon, hice un nuevo diseño para la versión de tapa blanda que es la cubierta que hay en la actualidad. La historia de la secuencia de ADN que hay en la trasera se merece una historia a parte que ya contaré otro día.
El libro ha sufrido pequeños cambios en un eterno proceso de «integración continua». Cada vez que alguien me indica una errata, lo corrijo y lo subo.
Pero es verdad que echo de menos la corrección profesional que habría hecho una gran editorial o que el libro pueda ser traducido a otros idiomas. Eso me encantaría. Y aunque su recomendación pesa mucho en el mundo editorial y de la ciencia ficción, va a ser muy difícil que un año después de haber sido publicada, alguna gran editorial tenga interés en acogerla en su catálogo.
En cualquier caso, le estaré siempre agradecido a D. Mariano Villarreal por esta reseña y darle visibilidad.
¡Gracias!
📚 Nueva sección de relatos
He comenzado una nueva sección donde ocasionalmente iré subiendo mis relatos. En está ocasión el relato corresponde a un ejercicio de escritura creativa del 30 de abril de 2024. Se lanzaron unos dados y había que hacer un relato con las nociones de «bastón, nave espacial y reloj» y, cómo no, lo hice de ciencia ficción, que se prestaba a ello.
🎨 Concurso de marcapáginas
A todos los ilustradores de la sala se les invita a participar en el concurso para crear un marcapáginas para el XXIV Concurso de Marcapáginas titulado Un madrid de Ciencia Ficción
Puede ser una aventura muy bonita.
✍️ Memes a mano
@Loli_ME_1972 nos trae su «meme a mano» titulado (zen)tauro
A mí, me ha encantado y por eso lo comparto con vosotros. Esta chica me parece que es muy buena y me temo que corre el peligro de convertirse en una habitual de este boletín.😜
💡 Juego de ingenio
Luis Miguel Rubio es amigo y lector de este boletín y no se pierde nunca hacer los pasatiempos de lógica que propongo. Esta vez ha tenido a bien compartir uno con nosotros. Gracias.
Recuerdo que la primera vez que escuché este problema fue dando un paseo con mi amigo Mario donde se lo planteaba a mi hija para ver su razonamiento lógico. Lo tenía completamente olvidado hasta que Luis Miguel Rubio lo compartió el otro día.
El problema es el siguiente:
Hay 4 hombres con sombrero, pero no saben de qué color es el que llevan puesto. Puede ser o blanco o negro. Tan solo saben que son 4 y que hay el mismo número de sombreros blancos que negros. Y no se lo pueden quitar para verlo.
El que sepa de qué color es su sombrero deberá decirlo en voz alta.
No pueden darse la vuelta ni ver a través del muro. Tampoco decir de qué colores son los sombreros de los demás.
¿Quién será el primero en decir de qué color es su sombrero?
El dibujo también es suyo.















Me encanta lo del concepto de integración continua aplicado a la novela. Ojalá algún día tenga una mayor difusión (y de paso, una continuación), porque se la merece. Muy personalista el artículo, que refleja la triste realidad de las no-publicaciones editoriales de pequeños autores y la valiente decisión de seguir la vía de la autopublicación.
Lo del reto de ingenio, ya tal... ¡Gracias por compartirlo! 😅
Gracias a ti por permitirme leer tu novela, aunque tus elogios hacia mi persona son excesivos pues no soy más que un lector como tú o muchos otros. Buena suerte, tu novela merece mucho la pena.
Mariano Villarreal